La primera vez que vi las fotografías de Sebastião Salgado fue durante una exposición en el Caixa Forum en Barcelona. Sin conocerlo, me enamoré inmediatamente de su trabajo.

Con su último libro, Génesis, lo descubrí tanto como artista, como humano.

Sebastião Salgado es un fotógrafo humanista franco-brasileño, cuyo trabajo invita a la reflexión, a la crítica y a la denuncia social. Sus fotografías, influenciadas por su experiencia en la agencia Magnum Photos, tienden a ser muy poderosas, puras, contrastadas, en blanco y negro, y extremadamente evocadoras. Son una mirada al mundo y sus males, tanto magníficos como necesarios.

Génesis es, según las propias palabras del artista, “una oda visual a la majestuosidad y fragilidad de la Tierra; una advertencia de todo lo que corremos el riesgo de perder”. Para este trabajo, Salgado hizo 32 viajes por el mundo virgen, visitando la Antártida, Amazonia, Madagascar, entre otros. Su ambición consistió en mostrar paisajes, animales y personas que han podido escapar del mundo moderno.

Bosques y sabanas, selvas tropicales, desiertos ardientes, montañas, glaciares e islas solitarias donde la Tierra y sus habitantes todavía lucen como lo hicieron hace miles de años. Un recordatorio de lo que el mundo ha sido… y puede dejar de ser.

El artista pone el dedo en la herida y demuestra que la fotografía no es solo un arte, sino también una herramienta para denunciar, hacer reflexionar y motivar el sentido de compromiso.

El trabajo de Sebastião Salgado se expuso recientemente en el Musée de l’Homme en París, 
como parte de una gran muestra que se organizó para conmemorar el 70mo. aniversario de 
la Declaración Universal de los Derechos Humanos, firmada en el Palacio de Chaillot el 10 de diciembre de 1948.

Marta Gonzalez Castello, Strategic Planner en París