Si bien el confinamiento ha acelerado la creación de nuevas narrativas, es hora de comenzar a reinventar las del mañana.

Estos tiempos de crisis han estado reinados por la incertidumbre en cuanto a cuándo terminará, o qué nos deparará el futuro. En este preciso momento, la escritura y el storytelling son necesarios y esenciales para la información, la comunicación y, también, para el desahogo personal.

 

Atreverse a experimentar en tiempos inciertos.

Durante este tiempo, hemos visto florecer numerosas cartas abiertas, diarios de confinamiento, todo tipo de ensayos y ofrendas poéticas. Tal es el caso del desafío en Instagram “Les Tranches Poétiques” que utiliza los nombres de los libros para crear poesía.

Estas acciones nos permiten comunicar mejor los problemas que enfrentamos, nos ayudan a mantener vínculos a pesar del distanciamiento social, alivian el aburrimiento y dejan un rastro escrito para las generaciones futuras.

Esta nueva literatura de confinamiento es un testimonio de la creatividad de sus autores, pero también ayuda a subrayar las circunstancias excepcionales en las que nos encontramos. El uso de la palabra ha ayudado a anclar esta nueva realidad.

Esta realidad, en la que el regreso a la normalidad parece difícil, e incluso indeseable. Escritores, sociólogos, ciudadanos y expertos están de acuerdo. La crisis debe empujar a todas las industrias, en todos los sectores, a verse a sí mismas en el espejo, obviamente, dependiendo de sus propósitos y cómo ejecutan sus negocios. Esto se traduce en anticiparse, experimentar, cambiar de táctica, atreverse, innovar.

Por lo tanto, en términos narrativos, es importante hacer las preguntas correctas. En una era en la que los límites entre el mundo de la ficción y la realidad son cada vez más borrosos debido a las fake news, las noticias de 24h y la inteligencia artificial, ¿podemos seguir explorando las narrativas de la misma manera?

 

Estudiar los resultados deseados, y también los que no.

Necesitamos usar nuestra imaginación, nuevas formas de escribir y pensar, mirar de manera diferente y cambiar nuestras perspectivas. Obras como “Homo Deus” de Yuval Noah Harari, “The Pessimist’s Guide” por Bloomberg, o la serie “Black Mirror”, nos han demostrado que la imaginación y la ficción son relevantes cuando se piensa en las alternativas del mañana.

Para imaginar el futuro cuando se trata de innovar, así como del papel y las perspectivas de las marcas, debemos estudiar esta nueva realidad híbrida. Reunimos a nuevas personas con diferentes puntos de vista para explorar resultados más o menos deseables.

Por esta razón, invitamos a nuestros lectores a descubrir el intercambio de cartas entre Jean y Mei, jóvenes estudiantes del futuro que se encuentran en un mundo en vísperas del año 2050. Combinar una narrativa futura, con tendencias y cartas que desafían el significado de la palabra “viajar” en un mundo donde las fronteras están cerradas. Sus observaciones contemporáneas cubren el papel de los gigantes digitales, la evolución de las marcas y las empresas en una era en la que la ecología y la gobernanza global se han vuelto particularmente significativas.

Mira lo que entonces sucede:

 

El primer viaje realizado via smartphone, desde la comodidad del sofá. Escrito por Marc Beaudeaux, Strategic Planner.

 

París

26 de abril de 2050

 

Mi querida amiga Mei,

 

Te escribo con el temor de que nunca poder conocerte en persona, puesto que te encuentras al otro lado del mundo. Acabo de presenciar la investidura de Greta Thunberg, la primera presidenta de la Coalición Global. Estamos gobernados por las mismas leyes y, aun así, nunca habíamos estado tan separados. Todo lo que se hace es para garantizar que permanezcamos confinados en casa. Es lo que parece que sucede en todas partes, incluso si la pandemia algún día llegara a su fin.

 

Tú me conoces, estoy contento con ciertas medidas tomadas por la presidenta. Se inclinan hacia una economía más justa e inclusiva, hacia el progreso y los beneficios ambientales. Por ejemplo, las empresas están desacelerando su crecimiento y están combinando la justicia social y los problemas ambientales con las ganancias; la energía deber ser producida localmente y consumida principalmente en el hogar; y han puesto un límite de animales por granjas. De hecho, las alternativas están floreciendo (ayer comí un filete de verduras, estaba delicioso, ¡me hubiera encantado haberlo compartido contigo!) y, asimismo, las personas están obligadas a cultivar sus propias verduras en sus propios jardines o jardines comunales. El agua ya no fluye libremente de los grifos y los trabajos de construcción han cesado, ¡finalmente la Madre Tierra puede respirar!

 

A pesar de que estas medidas encajan con mis creencias, me rompen el corazón. Los vuelos están prohibidos y lo único que puede viajar en avión es el correo. Necesitamos ser pacientes antes de mirarnos a los ojos. Cuando lo pienso, hace unos pocos años era posible subirme a un Boeing y estar en tu puerta en cuestión de horas. No puedo evitar sentir nostalgia por la época en que apenas éramos conscientes cuando fuimos globalizados por razones equivocadas. Quizás, fueron las 2-3 generaciones que nos precedieron las que olvidaron una cosa esencial: no dar por sentado al mundo.

 

La tierra está dañada, pero podemos restaurarla mientras continuamos viajando. Quiero seguir siendo optimista y compartir una idea contigo: mis padres continuamente me preguntan qué voy a hacer el año en que me haga bachiller. Así que quería compartir esto antes de tomar una decisión, puesto que necesitaría un lugar donde quedarme. Estoy pensando en usar mi tiempo sabiamente y estudiar mientras viajo entre continentes hasta llegar a China. Lo he investigado, ¡es posible y podría ser genial!

 

Hay una compañía ferroviaria en Francia (la puedes buscar, se llama SNCF) que ofrece un programa que te permite estudiar mientras viajas a China, ya que han desarrollado un plan educativo junto con Netflix Education. Los trenes están equipados con pantallas que muestran un nuevo formato educativo online, con diferentes asignaturas y niveles. Está a medio camino entre un documental y una conferencia que podrías ver en un anfiteatro. Los módulos son interactivos y están diseñados para mantener tu atención a lo largo del curso. Ambientado en situaciones de la vida real, con efectos especiales, material de archivo, todo está allí… ¡el teaser me dejó sin palabras! Además, tienen profesores increíbles. Las lecciones de historia son impartidas por Yuval Noah Harari, el autor de “Spaiens: A Brief History of Humankind”, y las de ciencias naturales por el gran David Attenborough, quien estuvo en la BBC. Geografía, la lleva Yann Arthus-Bertrand… y, ¡hay más! En pocas palabras, tienen a los mejores profesores del mundo y ninguna otra universidad o cursos en línea pueden competir con ellos. Lo bueno de Netflix Education es que los cursos están disponibles de por vida, una vez que han sido validados (por supuesto, ¡compartiré mis códigos contigo!).

 

Más específicamente, estos programas compatibles entre viaje y estudio, tienen una duración de un año, el tiempo que tardas para llegar a China desde París. Los estudiantes suben al tren y se ordenan de acuerdo a su nivel y asignatura. Los cursos solamente están disponibles cuando el tren está en movimiento. Hay paradas cada dos días y en cada una ayudan a las comunidades locales y les enseñan sobre su propia cultura. El tren funciona con energía solar y marcha lento, lo que significa que no estaré contigo sino hasta el próximo año, en caso de que yo partiera hoy.

 

Lo mismo existe para llegar a América del Norte o las islas con Air France, recientemente comprada por la SNFC y ahora se conoce como Mer France. Los aires solían ser el lugar más hermoso de la tierra, ahora son los océanos y, finalmente, la tierra misma. Mientras escribo, no puedo dejar de pensar que el futuro se parece al pasado y que mis padres siguen adelante… como un error informático que no desaparece, es la misma vieja historia.

 

¿Qué te parece? ¡Te lo imaginas! Para nuestra llegada, podemos coger un Airbnb temático e ir a los EE.UU., Canadá o cualquier otro lugar sin salir de China. Han desarrollado un servicio en los últimos años gracias a Google Streen y Google Museum, y he oído que los apartamentos son típicos del país al que te gustaría ir. Podríamos darle una vuelta al mundo juntos sin salir de Beijing los fines de semana o una vez al mes. He escuchado mucho sobre visitas virtuales, son realistas y sorprendentes. Hay pantallas colgadas en las paredes para visitar los mejores museos de la ciudad elegida, realidad aumentada en las ventanas para hacerte sentir como si estuvieras en Manhattan, la selva amazónica, la decoración de muebles… ¡se disfruta mucho! Los consejos locales también están haciendo esta transición al dar acceso a sus bases de datos para que su ciudad pueda también ser conocida alrededor del mundo.

 

Todavía estoy esperando leer tus palabras en mi Tablet, ya que me he quedado sin páginas en blanco en mi Moleskin digital. Esta vez, estoy usando Outlook, aunque prefiero usar papel en lugar de escribir a mano en una Tablet. Podemos intercambiar Facebook Horizon cuando quieras y hablar sobre todo esto. Es genial estar en un universo que es nuestro, pero preferiría verte “en persona”. Compré el último Visio-On-The-Go de Samsung que te permite ver con quién estás hablando y mostrar al mismo tiempo lo que estás viendo. ¿Te gustaría recorrer mi área? Es bastante simple, te pones unas gafas y un arnés para el pecho… me gustaría probarlo pronto. Hagamos un recorrido y conectemos por WhatsApp para hablar cara a cara, y espero que podamos charlar sobre nuestras clases de baile la próxima semana. Si no, el viernes para bailar online.

 

Un abrazo,

Jean

 

P.D.: Esta mañana, leí algunas páginas de Julio Verne. Phileas Fogg llegó esta mañana a Honk-Kong y es imposible mantenerte fuera de mi cabeza y de esta aventura.

 

Kim Hartmann
Head of Strategic Planning, Francia

Palabras claves: Agencia de branding, cuarentena, nuevas narrativas