Logic Design es ante todo un equipo. Cada mes, presentaremos a una persona de nuestro #LogicTeam para que nos conozcáis “entre bastidores”.

La nieve cubre el paisaje. Todo se ve blanco y el frío es helador.

Sentado en el sofá, con una taza humeante en la mano, Philippe se ríe:“¡De hecho, todo esto ha desaparecido gracias a Steve Jobs y la llegada del Mac!”. Sus palabras suenan como una bofetada: el tiempo se acelera repentinamente. Retrocedamos 40 años atrás. Yo nací con un ordenador en una mano y un teléfono móvil en la otra. Con Philippe descubro un mundo completamente nuevo.

Phililppe trabaja en el departamento de producción de Logic Design. Él ha conocido las técnicas de impresión de otro tiempo: plomo, tono contínuo, la plancha de Gutenberg, monotipo y fotocomposición.  Pero en los años 80, la llegada del Mac cambió los métodos de trabajo y la fotocomposición se volvió obsoleta.

Conociendo perfectamente la cadena gráfica, Philippe aprendió muy rápido las nuevas técnicas de producción en el ordenador y se convirtió en uno de los pioneros en dominarlo. Con estas nuevas habilidades, decidió iniciarse como autónomo. Sin antecedentes comerciales ni conocimiento en contabilidad empezó con su propio negocio, lo que fue un verdadero desafío. Y funcionó. Durante más de 10 años, se desarrollaron proyectos. Hasta  tres personas estuvieron trabajando para él. Después de unos años trabajando como diseñador gráfico independiente, se dio cuenta de que necesitaba más estabilidad. Así es como llegó a la agencia Extreme Design y a Logic Design.

Lleva 11 años trabajando en la agencia. Todos los días viene en moto aunque tarda más de una hora. “Es una elección”, me dice. Me cuenta su historia de amor entre él y su motocicleta, que le lleva a las afueras de la ciudad, donde disfruta del campo, de los paseos en bicicleta con sus hijas y de su papel de entrenador en el gimnasio.


Comenzó con la gimnasia a los 6 años. Aparato, barra fija, barra paralela. Durante 15 años, entrenó y participó en varias competiciones a nivel regional. Más tarde descubrió el Savate o Boxeo Francés. Progresó muy rápido y pronto entrenó futuros jóvenes boxeadores.  Philippe es un hombre apasionado. El rigor, la perseverancia y la determinación son principios que le guían en el deporte y en su vida. “Porque, verás, nunca deberíamos rendirnos, ni parar. Siempre intento ser el mejor, para mí mismo, para minha querida*, para mis hijas y para mi nieta”.

    *Mi esposa  

Clémence Lejeune, Responsable de comunicación